El Comando Central de los Estados Unidos (CENTCOM) confirmó este jueves el despliegue y arribo del portaaviones USS George Washington a las aguas de Oriente Medio, con la misión de asumir el relevo operativo del USS Abraham Lincoln en el marco de un fortalecimiento de la presencia militar estadounidense en la región.
El despliegue del grupo de combate naval coincide con el endurecimiento de la postura económica y diplomática de la administración del presidente Donald Trump contra el régimen de Teherán. La intensificación de las sanciones sobre el comercio de petróleo y el sistema financiero iraní ha escalado el pulso geopolítico, generando nuevas fricciones estratégicas por el control y la navegación en el estrecho de Ormuz, punto clave para el tránsito de los suministros energéticos mundiales.
Fuentes del Pentágono precisaron que la presencia del USS George Washington busca garantizar la libertad de navegación, disuadir eventuales represalias contra activos estadounidenses o aliados en la zona y mantener la capacidad de respuesta rápida ante cualquier alteración del orden de seguridad en el Golfo Pérsico.









