Los precios del petróleo cayeron este jueves con fuerza, arrastrados por la creciente convicción de los mercados de que el flujo mundial de crudo, incluido el que sale de Medio Oriente a través del estrecho de Ormuz, será suficiente para cubrir una demanda que los principales organismos energéticos acaban de revisar a la baja. El crudo Brent del Mar del Norte, de referencia en Europa, con entrega en octubre, retrocedió 2,15%, hasta los USD 87,07 por barril. Su equivalente estadounidense, el West Texas Intermediate (WTI), con entrega en septiembre, bajó 2,43%, hasta los USD 81,25.
El descenso se produce en plena disputa entre Estados Unidos e Irán sobre el control del estrecho de Ormuz, la vía marítima por la que transita una parte sustancial del petróleo mundial y que ambos países aseguran dominar. La falta de datos verificables sobre el tráfico real ha dividido a los analistas. Arne Lohmann Rasmussen, analista de la firma danesa Global Risk Management, reconoció que el mercado carece de certeza sobre el volumen exacto de crudo que logra cruzar el paso.
Para la consultora Eurasia Group, en cambio, existe un elemento que sí parece confirmado: los llamados flujos clandestinos que siguen atravesando Ormuz están aliviando la presión sobre el mercado. Según esta firma, un número creciente de petroleros opta por navegar con sus transpondedores AIS apagados, los dispositivos que permiten su geolocalización, para evitar ser blanco de ataques o sanciones mientras completan sus cargamentos. Esta práctica dificulta cualquier cálculo preciso sobre el tráfico real por el estrecho.









