La Federación Italiana de Fútbol (FIGC) prepara un ambicioso paquete de incentivos para lograr que Pep Guardiola acepte el desafío de dirigir a la selección nacional. El plan fue presentado por Paolo Maldini, flamante director deportivo de la Azzurra, y Leonardo durante una reunión sostenida en Barcelona el último fin de semana, donde detallaron los elementos diferenciales de la propuesta que busca atraer al entrenador español.
Entre los puntos centrales figura la posibilidad de crear una red de scouting exclusiva, diseñada para que el técnico pueda mantener un seguimiento profundo de los futbolistas italianos, incluso sin residir en el país de forma permanente. Esta estructura permitiría que Guardiola delegue tareas de observación y análisis, con el objetivo de optimizar su tiempo y facilitar su vida familiar, un aspecto que, de acuerdo con La Gazzetta dello Sport, ha sido decisivo en sus últimas decisiones profesionales.
Sportmediaset confirmó que la oferta italiana contempla que Guardiola tenga voz y voto en la elección del entrenador de la selección Sub-21, abriendo la puerta a la instauración de una filosofía coherente en todas las categorías del fútbol nacional. Esta autonomía, poco frecuente en el contexto europeo, responde al interés de la FIGC en transformar el modelo deportivo tras no clasificar a las últimas tres Copas del Mundo. La federación, según la misma fuente, pretende que el próximo seleccionador coordine el trabajo entre el primer equipo y las juveniles, fijando una línea de desarrollo continua.









