El presidente de la Federación Argentina de Fútbol sufrió la incautación de su teléfono por parte de agentes del FBI momentos antes de abordar un vuelo para salir de Estados Unidos.
Esto se produce tras las explosivas acusaciones de que cientos de millones de dólares procedentes de patrocinios fueron blanqueados a través de bancos estadounidenses.
Claudio “Chiqui” Tapia se disponía a volar a Buenos Aires con varios miembros de la selección que disputaría el Mundial cuando fue rodeado por agentes de la ley estadounidenses.
Tapia fue detenido en el aeropuerto internacional JFK de Nueva York y se le ordenó entregar todos sus dispositivos electrónicos.
Según las fuentes, las autoridades también confiscaron teléfonos y ordenadores a otros miembros de la delegación argentina.
El vuelo, que estaba programado para despegar a las 6:00 de la mañana, finalmente despegó alrededor de las 8:15.









