El comité organizador conjunto de Nueva York y Nueva Jersey para el Mundial 2026, NYNJWC26, afirmó que recibirá la mayor parte de los ingresos por la venta del césped retirado del estadio MetLife tras el torneo, una operación que abrió una disputa en Nueva Jersey porque el estado destinó más de USD 13 millones al diseño, la instalación y el mantenimiento del campo natural temporal.
La controversia se activó después de que se anunciara que la FIFA venderá 2.026 fragmentos de ese césped por valores de USD 450 a USD 3.000. Cada pieza, según el anuncio, estará encapsulada en acrílico e incluirá un recuerdo en formato USB.
Según informó PIX11 News, un medio local de televisión, el comité organizador sostuvo que esos fondos se reinvertirán en iniciativas en la región. Natalie Hamilton, portavoz del comité anfitrión, dijo que el césped no es propiedad de Nueva Jersey y aseguró: “También puedo confirmar que contamos con los permisos necesarios para venderlo”.
La reacción política fue inmediata. La gobernadora demócrata Mikie Sherrill cuestionó el esquema de distribución de beneficios y el asambleísta republicano Michael Inganamort calificó el procedimiento de “ilegal”.









