El chico luchó dos veces contra el cáncer, pero en un momento se rindió. Estaba agotado, pero casarse con su novia en una improvisada boda era lo que necesitaba para recobrar las fuerzas. Tan solo dos meses después, su cáncer por fin se fue del todo.
Madison y Zach Stroup son una pareja estadounidense que se conoció en la escuela siendo apenas unos niños y desde ahí no se han separado. Ambos estaban profundamente enamorados y siendo ya ambos adultos, decidieron construir un futuro juntos.
Todo era risas y felicidad, hasta que en febrero de 2020, cuando se encontraban de vacaciones, Zach comenzó a tener dolor en sus articulaciones, se sentía cansado todo el tiempo y comenzó además con problemas gastrointestinales.
El hombre, quien siempre fue muy sano y le encantaba cuidar de su cuerpo, fue al médico y descubrió que tenía la enfermedad de Crohn, una afección inflamatoria que provoca hinchazón en el tracto digestivo. Si bien comenzó enseguida con el tratamiento, los dolores solo aumentaban y hasta comenzó a bajar de peso.
Así pasaron 9 meses, hasta que descubrieron que en realidad tenía linfoma de Hodgkin, un tipo de cáncer de la sangre que afecta el sistema linfático.
“El cáncer nunca pasó por nuestras mentes, teniendo 22 y 24 años. Entró el médico y parecía que acababa de ver un fantasma… Nos dijo: ‘Creo que tienes cáncer’. Se sentía como si las paredes se estuvieran cerrando”, recordó Madison.
El cáncer de Zach ya estaba en etapa cuatro y se había extendido a sus hígados y pulmones. Aunque, afortunadamente, tras seis rondas de quimioterapia, su enfermedad entró en remisión. La pareja por fin comenzaba a vivir con tranquilidad otra vez, pero el destino les tenía otra sorpresa.
Tan solo unos meses después y justo cuando ambos se comprometieron, Zach nuevamente comenzó a sentirse mal… el cáncer había vuelto, y en esta ocasión, se había extendido a su columna y cerebro.
El joven estaba muy débil y le dijo a su novia que ya estaba agotado, no podía seguir luchando, pero hubo algo que lo hizo recobrar fuerzas. “Un día Zach realmente estaba perdiendo la esperanza y le pregunté cuál era su objetivo en la vida y dijo que quería casarse con Maddie. Le respondí: ‘¡Hagámoslo!’”, comentó una trabajadora del hospital donde se trataba.
Así que en apenas 48 horas planearon toda la boda y la pareja unió su amor en una pequeña, pero dulce ceremonia realizada en las instalaciones del lugar. Al parecer, casarse con Madison era lo necesario para que Zach recuperara sus esperanzas y comenzó a luchar con todo para mejorar.
Asimismo, y casi como obra divina, en junio de 2022 y apenas dos meses después de casarse, lo pudieron operar para hacerle un necesario trasplante de médula ósea y en agosto del mismo año, por fin su cáncer se fue del todo.








