En un giro terminológico y político de alcance global, la administración de Estados Unidos oficializó el retiro del término “inteligencia artificial” (IA) dentro de toda la estructura del gobierno federal, ordenando su sustitución por el concepto de “superinteligencia” (SI).
La medida cobró carácter oficial tras la firma de la orden ejecutiva titulada “Inaugurando la era de la superinteligencia” por parte del presidente Donald Trump. La directiva establece la obligación para todas las agencias gubernamentales de actualizar sus sitios web, documentos oficiales, normativas y comunicados de prensa para erradicar la sigla “IA” y adoptar formalmente “SI”.
Asimismo, el decreto concede un plazo de 60 días a la Casa Blanca para elaborar y someter ante el Congreso de los Estados Unidos una definición legal estandarizada para el nuevo término. La iniciativa pretende rediseñar la estrategia tecnológica de Washington, enmarcando los avances del sector bajo una narrativa de supremacía y alta capacidad analítica.









