Por: Gabriela Raudales
La Administración de Donald Trump anunció una nueva política migratoria que obligará a los migrantes con visas temporales en EE.UU. a salir del país para solicitar la residencia permanente o “green card” desde sus países de origen.
En este sentido, la medida impulsada por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS), se basa en la Ley de Inmigración y Nacionalidad y afecta a personas con visas de trabajo, estudio o turismo que antes podían tramitar el cambio de estatus dentro del país.
No obstante, según el gobierno, el objetivo es “ordenar” el sistema migratorio y reducir casos de permanencia irregular, aunque contempla excepciones no detalladas. Sin embargo, la decisión ha sido criticada por legisladores demócratas, que aseguran que dificultará el proceso para inmigrantes legales y afectará a familias, trabajadores y estudiantes que ya residen en el país.









