La Embajada de Estados Unidos en La Habana emitió este lunes una alerta de seguridad tras el colapso total de la red eléctrica cubana, registrado a las 12:17 PM hora local, que dejó a toda la isla sin electricidad y provocó fallas generalizadas en el servicio de telefonía celular e internet en la mayoría de las provincias.
En el aviso publicado en su canal oficial, la misión diplomática advirtió que, según los propios medios del régimen cubano, «la causa del colapso y el tiempo de restablecimiento son desconocidos», y llamó a todos los ciudadanos estadounidenses en Cuba o con planes de viajar a la isla a tomar medidas de preparación inmediata.
La alerta subraya que la red eléctrica cubana «es cada vez más inestable» y que este es el séptimo apagón nacional en los últimos 18 meses.
Según el texto, «los cortes programados ocurren a diario y los no programados persisten en todo el país», con una frecuencia y duración crecientes.
Según un reporte de prensa, se trata del tercer apagón total de 2026 y el octavo desde finales de 2024.
La serie de colapsos nacionales comenzó el 18 de octubre de 2024, cuando la salida de la termoeléctrica Antonio Guiteras desencadenó la primera desconexión total del Sistema Electroenergético Nacional (SEN).
Las causas son estructurales. La planta Antonio Guiteras, la mayor termoeléctrica del país, acumula décadas de operación sin mantenimiento capital desde 2010.
A eso se suma que Venezuela interrumpió sus envíos de petróleo a Cuba en enero de 2026, lo que paralizó 106 centrales de generación distribuida y dejó fuera de servicio unos 890 MW.
Al momento del colapso de este lunes, al menos nueve de las 16 unidades termoeléctricas del país estaban fuera de operación.
El día anterior, la Unión Eléctrica (UNE) ya pronosticaba un déficit récord de hasta 2.230 MW durante la hora pico, con apenas entre 935 y 1,050 MW disponibles frente a una demanda de 3,100 MW.
Eso significaba que aproximadamente el 70% del territorio nacional ya sufría cortes programados antes del colapso total.
Tras el apagón, la UNE anunció la implementación de microsistemas en todo el país como medida de respuesta, sin ofrecer un plazo concreto para el restablecimiento del servicio.
El colapso también desató una ola de burlas y críticas en redes sociales contra la UNE, mientras un funcionario de la Juventud Comunista intentó atribuir la crisis energética al gobierno de Donald Trump.
La Embajada recomendó a sus ciudadanos mantener los teléfonos y bancos de batería cargados, tener linternas con pilas de repuesto a mano, almacenar agua y alimentos no perecederos, y prepararse para atender necesidades médicas sin electricidad, incluyendo dispositivos que requieran corriente y medicamentos que necesiten refrigeración.
Esta es la séptima alerta de seguridad que la misión diplomática estadounidense emite por la crisis energética cubana en lo que va de 2026, tras los avisos del 3 de febrero, 4 de marzo, 16 de marzo, 20 de marzo, 30 de abril y 15 de mayo.
El apagón más prolongado de la serie, registrado en marzo de 2026, se extendió por 29 horas y 29 minutos en algunos lugares mientras que en algunas provincia se prolongó por varios días.









