La demanda judicial presentada por el exasistente personal de Ezequiel “Pocho” Lavezzi ha colocado al exfutbolista argentino en el centro de un conflicto legal cuyo impacto excede el ámbito deportivo.
El reclamo, que asciende a más de 500 millones de pesos, no solo expone una relación laboral de casi dos décadas, sino que también refleja el nivel de intimidad y confianza que caracterizó este vínculo durante toda la carrera del delantero.
De acuerdo con el periodista Luis Bremer en el programa A la tarde (América TV), la causa judicial se inició a fines de 2024 y actualmente se encuentra en su primera instancia.
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El demandante, Martín Dominici, acompañó a Lavezzi desde sus inicios en San Lorenzo de Almagro y desempeñó tareas que trascendían cualquier función administrativa convencional.
El propio Bremer enfatizó: “El señor Dominici empieza a trabajar con el Pocho Lavezzi en 2005. Ahí empezaron las funciones que luego terminaron siendo la de una mano derecha”.
Este rol implicaba una disponibilidad permanente, sin horarios, con responsabilidades como acompañarlo en sus destinos internacionales, gestionar la logística de sus mudanzas, coordinar el estado de sus viviendas, realizar compras y hasta efectuar depósitos o retiros de fondos a nombre del exjugador, según explicaron en el ciclo televisivo citado.
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El carácter confidencial del trato entre ambos constituye un elemento clave en la demanda. En palabras de Bremer en a24.com, el vínculo “no es ‘pagame este servicio’, es ‘hay que hacer un primer depósito de una inversión en Punta’, se me ocurre”.
Además, el asistente asegura poseer acceso total a las finanzas de Lavezzi, un punto confirmado por el panel: “Él tenía el poder para comprar, según dice él, autos e inmuebles a nombre del Pocho Lavezzi, él ponía el gancho, él tenía acceso a las cuentas, él tenía el circulante”, declararon durante la transmisión.
Según el documento que expuso el denunciante, Lavezzi lo había demandando antes a él por un dinero no devuelto. “Dominichi le había pedido un prestamo al Pocho Lavezzi que jamás se lo devolvió. El Pocho lo demanda… casi 170 mil dólares a devolver en marzo de 2022 y nunca lo devolvió”.
La exposición pública de este conflicto sorprende, en parte, por el nivel de confianza alcanzado entre las partes. A lo largo de 19 años, Dominici acompañó a Lavezzi en sus diferentes etapas profesionales, incluyendo sus residencias en Nápoles, París y China, una dedicación integral reiterada.
Bremer subrayó que el vínculo laboral, indefinido y carente de límites horarios, es uno de los puntos medulares del reclamo que ahora toma curso en la justicia.
Mientras atraviesa este proceso legal y tras haber enfrentado episodios difíciles relacionados con su salud, Ezequiel Lavezzi se mantiene alejado deliberadamente del centro mediático. Tras viajar a Punta del Este junto a su familia, el propio Lavezzi evitó declaraciones y confirmó su intención de descansar, sin planes de regresar a la actividad deportiva.
En paralelo, la atención pública sobre Lavezzi se vio renovada también por su vida personal, marcada por la llegada de su segundo hijo y una mayor presencia en redes sociales.
El exfutbolista expresó: “Sigo con el tratamiento. La verdad que estoy bien, estoy muy contento con todo eso”. Acerca de su rol como padre, añadió: “Me encuentro en una edad donde tengo otras prioridades y claramente me tiene muy contento y me hace sentir diferentes cosas a la primera vez”.
Consultado sobre la carrera deportiva de Tomás, su hijo mayor, Lavezzi manifestó su satisfacción: “Estoy muy contento, muy orgulloso de lo que le tocó vivir. Trato de que haga las cosas que le gustan a él y vaya viendo lo que va experimentando”, dijo.
Además, se refirió al respaldo de Tomás en momentos difíciles: “Es mucho más maduro de la edad que tiene y estoy contento porque me ha apoyado de esa manera”.
Respecto a la disputa legal aún existente con su expareja Yanina Screpante —quien lo demanda por 15 millones de dólares (USD 15 millones)—, el exjugador optó por no hacer comentarios: “No hablo de eso”.

La última aparición pública del Pocho Lavezzi fue el último viernes cuando formó parte de la derrota de Argentina ante Uruguay por 5-2, en un partido de disputado en formato reducido en la Playa Mansa de Punta del Este, marcando el inicio de la plataforma AFA Leyendas, que busca honrar a las figuras históricas del fútbol argentino.
El ciclo, según detalló Leandro Petersen, Chief Commercial & Marketing Officer de la Asociación del Fútbol Argentino, incluirá una “agenda anual de eventos y partidos” pensada para los exfutbolistas de la selección y aspirando a consolidarse como espacio de integración y memoria para futuras generaciones.
La AFA destacó que el ciclo 2026 servirá como punto de partida para nuevas actividades internacionales que fortalezcan el vínculo de las leyendas con los hinchas, tanto en el país como en el exterior.
El equipo uruguayo, que contó con Juan Castillo, Andrés Scotti, Diego Godín, Diego Forlán y Rubén Paz como iniciales, se adelantó en el marcador con un gol de Godín tras un centro de Paz.
Por el lado argentino, Sergio Goycochea, Rolando Schiavi, Maximiliano Rodríguez, Ezequiel Lavezzi y Ariel Ortega lideraron la respuesta: Lavezzi igualó al capitalizar un error de Castillo, y más tarde Maxi Rodríguez empató con una tijera tras un rebote de tiro libre de Ortega.
En la segunda mitad, Darío Rodríguez marcó para Uruguay con un tiro libre directo, mientras que Forlán y Matías Cabrera ampliaron la ventaja, asegurando la victoria. Durante el partido, Goycochea protagonizó un momento destacado al atajar un penal, evocando su histórica actuación en el Mundial de Italia 90.
¿Quién es Ezequiel “Pocho” Lavezzi?
Ezequiel “Pocho” Lavezzi es un exfutbolista argentino nacido el 3 de mayo de 1985 en Villa Gobernador Gálvez, provincia de Santa Fe. Se desempeñaba principalmente como delantero o extremo y destacó por su velocidad, potencia física y capacidad para encarar rivales en el uno contra uno. Su estilo explosivo y su personalidad fuerte lo hicieron un jugador muy reconocible dentro y fuera de la cancha.
Sus primeros pasos en el fútbol profesional los dio en San Lorenzo de Almagro, donde debutó en Primera División en 2004. Con el club azulgrana comenzó a mostrar sus principales virtudes ofensivas y a consolidarse como una de las jóvenes promesas del fútbol argentino. Su crecimiento fue constante y rápidamente se ganó un lugar como titular.
El punto más alto de su etapa en Argentina llegó en 2007, cuando fue una de las figuras del equipo que ganó el Torneo Clausura con San Lorenzo. Ese título no solo marcó su carrera a nivel local, sino que también despertó el interés de clubes europeos, que ya seguían de cerca su evolución.
Ese mismo año dio el salto al fútbol europeo al fichar por el Napoli de Italia. En el conjunto napolitano vivió una de las etapas más importantes de su carrera, convirtiéndose en referente del equipo y en ídolo de la afición. Su sociedad en ataque con Edinson Cavani y Marek Hamšík fue clave para el crecimiento del club en la Serie A.
Con el Napoli, Lavezzi logró su primer título en Europa al ganar la Copa Italia en 2012, cortando una larga sequía de trofeos para la institución. Su rendimiento en competiciones locales e internacionales lo posicionó como uno de los atacantes más desequilibrantes del fútbol italiano en ese periodo.
En 2012 continuó su carrera en el Paris Saint-Germain, donde integró un plantel lleno de figuras y fue parte del dominio del club en el fútbol francés. Con el PSG ganó varios títulos de Ligue 1, además de copas nacionales, aportando experiencia, sacrificio táctico y variantes ofensivas.
A nivel de selección, Lavezzi fue un habitual convocado por Argentina durante varios años. Participó en la Copa del Mundo de Brasil 2014, donde el combinado albiceleste alcanzó la final, y también disputó Copas América, siendo un jugador valorado por su entrega y versatilidad.
En la etapa final de su carrera, el “Pocho” se trasladó al fútbol chino para jugar en el Hebei China Fortune. Allí se convirtió en una de las figuras del campeonato y en uno de los futbolistas mejor remunerados, cerrando su etapa como profesional lejos de los grandes focos europeos.
Lavezzi se retiró oficialmente en 2019, dejando una carrera marcada por títulos en Argentina, Italia y Francia, además del subcampeonato mundial con su selección. Su legado combina talento, intensidad y carácter, con una trayectoria que lo llevó desde el fútbol barrial argentino hasta los escenarios más importantes del fútbol internacional.
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