Huyendo de la violencia, inseguridad, la pobreza dos primitas hondureñas lograron cruzar el desierto y llegar a territorio estadounidense.
Enfocadas en su objetivo, las menores cruzaron cientos de kilómetros con el propósito de reencontrase con sus familiares que también se fueron para el gran país del norte buscando mejores derroteros.
Las menores fueron halladas por la policía de migración y se espera que sean entregadas a sus familiares viviendo en aquel país.








