El informe médico de la clínica privada donde fue atendida la chef hondureña Sandra Isabel Díaz del Valle antes de su fallecimiento detalla los diagnósticos, medicamentos administrados y los procedimientos realizados durante la emergencia que posteriormente derivó en su muerte.
De acuerdo con el documento, la paciente ingresó el miércoles 10 de junio al Centro Integral de Asistencia Médica (CIAM) presentando un fuerte dolor cervical, rigidez en el cuello y molestias en la parte alta de la espalda. En su historial clínico también se consigna que meses antes se había sometido a procedimientos estéticos, entre ellos abdominoplastia, aumento mamario y lipotransferencia de grasa a los glúteos, tras los cuales habría presentado una infección en una herida quirúrgica tratada con antibióticos.
El reporte detalla que durante la atención se le administraron medicamentos intravenosos como tramadol, dexketoprofeno y dexametasona, además de una infiltración con este último fármaco en la zona posterior del cuello. Posteriormente, la paciente sufrió un desmayo y presentó dificultad respiratoria, lo que activó la atención de emergencia. Sus signos vitales registraron presión arterial de 90/50 mmHg y frecuencia cardíaca de 50 latidos por minuto, por lo que se le aplicó solución Hartmann y se coordinó su traslado urgente.
El documento también señala que la paciente refirió haber sentido un “toque eléctrico” en el cuerpo durante el procedimiento, lo que llevó al personal médico a sospechar una posible reacción anafiláctica. A pesar de la administración de nuevos medicamentos y el intento de traslado al Hospital Escuela, Sandra Díaz llegó al centro asistencial sin signos vitales.
Hasta el momento, las autoridades no han establecido de forma oficial la causa de muerte, por lo que el caso continúa bajo investigación a la espera de los resultados de la autopsia y análisis forenses que determinen lo ocurrido.









