La depresión y la ansiedad se han consolidado como los trastornos mentales más frecuentes atendidos en el sistema público de salud en Honduras, con un incremento sostenido en la demanda de atención especializada. Según reportes de hospitales psiquiátricos del país, cada día se suman entre 12 y 15 nuevos pacientes con cuadros relacionados a estas enfermedades, lo que refleja una presión creciente sobre los servicios de salud mental.
El Hospital Psiquiátrico Mario Mendoza, principal centro de referencia en Tegucigalpa, ha advertido que la mayoría de los casos que recibe están vinculados a depresión y ansiedad, muchas veces asociados a factores como pérdidas familiares, crisis económicas o situaciones de estrés prolongado. El personal médico señala que este comportamiento no es aislado, sino parte de una tendencia que se ha intensificado tras la pandemia y en contextos de alta vulnerabilidad social.
Especialistas advierten que el aumento diario de pacientes evidencia no solo un crecimiento de los trastornos, sino también una mayor disposición de la población a buscar ayuda profesional. Sin embargo, insisten en que el sistema aún enfrenta limitaciones para responder a la demanda, lo que vuelve urgente fortalecer la prevención, la detección temprana y el acceso a tratamiento continuo en salud mental.









