El régimen chavista, bajo el mando de Delcy Rodríguez, ha impedido al menos en dos ocasiones, en los últimos días, el retorno de María Corina Machado a Venezuela para asistir a los damnificados por los terremotos. La dirigente opositora y Nobel de la Paz partió desde Washington con la intención, dicen en su equipo, de aproximarse a su país y entrar para acompañar a las víctimas, activar sus redes de voluntariado y supervisar sobre el terreno una emergencia que ha dejado al descubierto la descoordinación y las carencias del aparato estatal.
El primer plan contemplaba un desplazamiento desde Estados Unidos a Curazao. Allí se preparaba la llegada de un equipo de seguridad privada y se estudiaba el dispositivo para facilitar su traslado a Venezuela. Machado conoce esa ruta: salió clandestinamente del país en diciembre, en una embarcación nocturna hacia la isla neerlandesa, antes de continuar viaje para recibir el Nobel de la Paz.
Según fuentes diplomáticas estadounidenses que apoyaron el regreso de María Corina Machado y que ahora observan con preocupación la decisión de la Casa Blanca, la operación fue suspendida después de que se le trasladara que, si seguía adelante, lo haría sin respaldo de Estados Unidos. La Administración estadounidense no ofreció todas las garantías de asistencia, pese a los años de persecución contra los opositores por parte de la dictadura.









