La defensa del general Roosevelt Hernández solicitó mediante un escrito el cambio de sede para la audiencia inicial que está programada para el 1 de septiembre de 2026 a las 8:30 am. Los defensores piden que dicha audiencia se realice en una de las salas de la Corte Suprema de Justicia.
En el presente proceso existe una multiplicidad de víctimas, partes procesales, abogados, representantes, funcionarios, medios de comunicación y demás personas que, por la naturaleza del caso, podrían concurrir a la audiencia, circunstancia que genera una necesidad evidente de contar con un espacio físico adecuado que permita albergar a los distintos sujetos procesales sin afectar el normal desarrollo de la audiencia.
No se trata, por tanto, de una cuestión meramente relacionada con comodidad o conveniencia de alguna de las partes, sino de una circunstancia que puede incidir directamente en la efectividad del acto procesal y en el acceso a la justicia de quienes tienen legítimo interés en participar o presenciarlo.
Una audiencia inicial en la que concurran un número considerable de víctimas, representantes legales, defensores, fiscales, funcionarios y público en general requiere condiciones materiales que permitan garantizar la presencia de quienes legalmente deben intervenir y, al mismo tiempo, preservar el orden y la seguridad dentro y fuera de la sala.









