Lionel Messi disputará su sexto Mundial con la selección argentina y su quinto con la camiseta número 10. El dorsal tiene un arraigo especial con el combinado nacional, al punto de que los futbolistas que la utilizaron en las tres consagraciones del país tienen una lugar especial en la historia: Mario Alberto Kempes en 1978, Diego Armando Maradona en 1986 y el propio rosarino en 2022.
Los tres fueron zurdos y quedaron asociados a una misma idea de juego: gambeta, cuidado de la pelota y picardía. De ese modo, el número pasó a ocupar un lugar central en el imaginario argentino. La camiseta recién adquirió un sentido de pertenencia particular para Argentina en el Mundial de 1978. Hasta entonces, los números se asignaban por orden alfabético y esa lógica produjo escenas hoy extrañas, como la del arquero Ubaldo Matildo Fillol con la 5.

Desde 1982, ese número quedó en manos de Maradona y no se movió hasta 1994. Diego quedó grabado en la historia del fútbol a partir de sus recordadas actuaciones con el combinado albiceleste en las citas mundialistas: de la icónica corrida con Inglaterra a la imagen final contra Nigeria en los Estados Unidos.
Más allá de que 2006 fue la irrupción de Messi en los mundiales, la Pulga usó la casaca 19, ya que el dueño de la 10 fue Juan Román Riquelme. Aquella campaña terminó para Argentina en cuartos de final, con una eliminación por penales ante Alemania. Fue Maradona, ya como entrenador, quien le entregó a Messi la 10 y, más tarde, también la cinta de capitán en un partido de la fase de grupos contra Grecia. Desde entonces no volvió a dejar ese dorsal en la Selección.
Lionel Messi jugará en 2026 su quinto Mundial —sexto en su carrera— con la 10 de Argentina y, si se confirma que será su última participación en el torneo que se disputará en Norteamérica del 11 de junio al 19 de julio, esa camiseta quedará vacante por primera vez en la selección argentina después de una era que convirtió al número en una síntesis de la identidad futbolera del país.










