Con el avance de la tecnología, las estafas, calumnias, difamaciones y la extorsión siguen en aumento, algo que alerta y afecta a diversos sectores de la población.
Los jóvenes son el blanco, puesto que a través de estafas cibernéticas son extorsionadas, manipuladas y chantajeadas para ser víctimas de acoso sexual.
En Honduras, la Unidad de Delitos Especiales de la Dirección Policial de Investigaciones (DPI) y la Unidad de Delitos Sexuales de la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) analizan las pistas que dejan los depredadores sexuales tras las pantallas para identificarlos y darles captura.
Los acosadores logran llegar a un nivel de aparente amistad, comienzan con los mensajes subidos de tono y empiezan a pedir fotos explícitas. Muchas veces los pedófilos utilizan los juegos en línea, donde los niños interactúan con adultos.
La DPI invita a la población a denunciar todo acoso o malas prácticas cibernéticas además aseguran contar con técnicos en informática forense, personal experto en extracción de información y técnicos en video forense.








