La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, ha confirmado que su gobierno enviará un importante cargamento de ayuda humanitaria en los próximos días ante la crisis energética de Cuba.
Durante su conferencia matutina de este viernes 6 de febrero, la mandataria ha detallado que el apoyo, consistente principalmente en alimentos e insumos básicos, podría partir hacia la isla este fin de semana o, a más tardar, el próximo lunes.
El problema energético en Cuba
Esta decisión surge tras un diálogo directo con el embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, para identificar las necesidades más apremiantes de la población cubana.
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Sheinbaum ha subrayado que la solidaridad de México es una “decisión soberana” y que el objetivo principal es evitar que la situación en la isla derive en una crisis humanitaria mayor, independientemente de las presiones externas.
Sin miedo a presiones del vecino
El anuncio se produce en un contexto de alta tensión diplomática con Estados Unidos. El presidente Donald Trump ha advertido recientemente sobre la imposición de aranceles y sanciones a países que suministren petróleo a Cuba.

Ante esto, la mandataria mexicana aclaró que, aunque el envío de alimentos está confirmado, el suministro de combustible se mantiene bajo revisión técnica y diplomática.
México busca establecer canales de comunicación que permitan reanudar el envío de crudo a través de Petróleos Mexicanos (Pemex) sin que esto signifique represalias económicas para el país.
“Estamos en un proceso de diálogo; no queremos sanciones para México, pero el compromiso con la ayuda humanitaria se mantiene”, ha afirmado Claudia Sheinbaum desde el estado de Michoacán.
La isla caribeña atraviesa uno de sus momentos más críticos debido a fallas sistémicas en su red eléctrica y una escasez aguda de combustibles. Esta precariedad se ha visto agravada por la interrupción de suministros energéticos que históricamente recibía de otros aliados regionales, lo que ha dejado a gran parte de la población civil en condiciones de vulnerabilidad extrema.
Sheinbaum también ha destacado que el secretario de Relaciones Exteriores, Juan Ramón de la Fuente, mantiene gestiones activas con su homólogo estadounidense, Marco Rubio.
El fin de estos encuentros es explicar que la asistencia mexicana tiene un carácter estrictamente humanitario y no busca generar confrontación política con la administración de Washington.
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Mientras se definen los acuerdos por el petróleo, el Gobierno de México utilizará naves de la Secretaría de Marina para el traslado de los víveres.
La logística ya se encuentra en marcha para garantizar que la ayuda llegue directamente a las autoridades cubanas para su distribución inmediata entre los sectores más necesitados de la sociedad.

Además, la presidenta ha reiterado que México actuará de manera responsable, priorizando la estabilidad regional y el respeto a la autodeterminación de los pueblos. El seguimiento de esta ayuda será detallado en los próximos días, conforme los buques mexicanos inicien su trayecto hacia el puerto de La Habana.
Efectos de la captura de Nicolás Maduro
La crisis que hoy obliga a México a intervenir con urgencia está directamente relacionada con la captura de Nicolás Maduro ocurrida el pasado 3 de enero de 2026.
Durante años, Venezuela fue el principal benefactor de Cuba, suministrando cerca de 30 mil barriles de petróleo diarios a precios preferenciales.
Con la detención del líder venezolano por parte de fuerzas estadounidenses, ese flujo energético se cortó drásticamente, dejando a la isla sin su principal fuente de energía.
Ante este vacío, Cuba ha quedado al borde del colapso energético total, lo que ha obligado al gobierno de Miguel Díaz-Canel a recurrir a México como su “plan B” inmediato.
Sin embargo, este movimiento ha puesto a México en la mira de Donald Trump, quien utiliza la captura de Maduro como un punto de inflexión para cercar económicamente a la isla y presionar por un cambio de régimen, condicionando la relación comercial para que se suspenda cualquier apoyo energético a La Habana.









