Un estudio realizado por investigadores italianos logró ampliar la conservación de la pasta fresca por más de 30 días, gracias a la adición de bacterias “buenas”.
La nueva receta prevé el uso de probióticos, es decir, microorganismos beneficiosos naturalmente presentes en nuestro intestino, que contrarrestan la proliferación de bacterias dañinas, y una nueva técnica de preparación, embalaje del producto, que se probó primero en los trofies, una popular pasta.
El estudio, publicado en la revista Frontiers in Microbiology, está dirigido por el Instituto de Biomembranas, Bioenergética y Biotecnologías Moleculares del Consejo Nacional de Investigaciones (Ibiom-Cnr), junto con la Universidad Aldo Moro de Bari y con el Laboratorio privado de Seguridad Alimentaria.

Los investigadores, dirigidos por Marinella Marzano, modificaron el porcentaje de gases utilizados en el proceso de Envasado en Atmósfera Modificada (Mapa), muy utilizado, y que consiste en eliminar el oxígeno y reemplazarlo por otros gases dentro del paquete.
Luego, mejoraron el envase de plástico y añadieron la mezcla de probióticos, probando el nuevo método con paquetes de trofies.
Los resultados muestran que la combinación de estas tres técnicas te permite alargar un mes la vida de la pasta, ayudando también a reducir el desperdicio de alimentos.








