Las lluvias que Honduras espera durante septiembre podrían representar un alivio frente a la prolongada deficiencia hídrica que arrastra el país desde mayo, pero para Tegucigalpa el punto clave no estará necesariamente en cuánto llueva sobre la ciudad, sino dónde caigan las precipitaciones.
Los pronósticos técnico-científicos apuntan a un incremento de las lluvias durante septiembre, aunque todavía no existe certeza sobre cómo se distribuirán en el territorio nacional.
Juan José Reyes, jefe de Alerta Temprana de la Secretaría de Gestión de Riesgos y Contingencias Nacionales (COPECO), explicó que existe expectativa de que las precipitaciones contribuyan a reducir los efectos de la sequía, especialmente sobre las fuentes destinadas al consumo humano.
Sin embargo, advirtió que para recuperar los niveles de los principales embalses que abastecen a Tegucigalpa no será suficiente con que llueva en las zonas urbanas del Distrito Central.
El comportamiento de las fuentes de abastecimiento depende directamente de las precipitaciones que se registren en las cuencas hidrográficas que alimentan los embalses.
Lluvias necesarias
Entre las zonas señaladas se encuentran Los Laureles, La Concepción, Paserique y Lepaterique, además de los diferentes ríos, quebradas y riachuelos que contribuyen al sistema de abastecimiento de la capital.
La diferencia es fundamental: una lluvia fuerte sobre Tegucigalpa pero no necesariamente representa un incremento significativo en el caudal que llega a las represas.
“Si llueve normalmente sobre la presa, ese recurso que cae no va a generar un aumento en el caudal; lo que sí va a generar un aumento es que llueva en los abastecedores”, explicó Reyes.









