El director del Hospital Cardiopulmonar del Tórax, Gustavo Riedel, denunció que en los últimos cuatro años se dejaron de ejecutar 125 millones de lempiras, situación que, según afirmó, ha provocado graves daños en la infraestructura y ha puesto en riesgo la vida de pacientes con enfermedades cardíacas.
Riedel explicó que tras realizar un diagnóstico situacional del centro asistencial encontraron múltiples deficiencias, entre ellas el deterioro de la infraestructura, el cierre del laboratorio de patología y la falta de mantenimiento de un angiógráfo utilizado para procedimientos de cirugía mínimamente invasiva.
“El laboratorio de patología está cerrado y los pacientes tienen que realizarse exámenes carísimos en el sector privado”, lamentó el funcionario, al tiempo que detalló que el angiógráfo permanece fuera de servicio por falta de mantenimiento.
El director advirtió que más de 130 pacientes con patologías cardíacas están en riesgo de perder la vida debido al mal estado del equipo médico, indispensable para la realización de procedimientos especializados.
“Hemos buscado quién lo repare y esperamos que para la próxima semana esté activo nuevamente”, indicó.









