Su altura es de unos 46 metros y su peso de 225 toneladas, esas son las cifras de uno de los regalos más pesados de la historia. Una vez montada en su pedestal actual, alcanza los 93 metros. Su diseño está cargado de simbolismo.
Aunque se encuentra entre las esculturas más famosas del mundo, la historia de su creación es poco conocida, hablamos de la Estatua de la Libertad. El 4 de julio de 1884 Francia dio este monumental obsequio a Estados Unidos para conmemorar el centenario de su independencia. Su diseño y construcción fueron considerados uno de los mayores logros técnicos del siglo XIX. Así dieron forma a la estatua más famosa del planeta, que batió varios récords.
En 1865, Edouard de Laboulaye, político y jurista francés activista contra la esclavitud, propuso que se construyera una estatua que representara la libertad de Estados Unidos. El objetivo era entregársela a este país como un obsequio en conmemoración del centenario de la independencia estadounidense y para afianzar una alianza entre las dos naciones. Cinco años más tarde, el escultor francés Auguste Bartholdi se puso manos a la obra y comenzó a diseñar la estatua, bautizada como La Libertad iluminando el mundo.
En 1876, un grupo de artesanos franceses comenzó a construir la estatua en Francia bajo la dirección de Bartholdi. Mientras que el brazo que sostiene la antorcha se completó ese mismo año, la cabeza y los hombros se completaron dos años más tarde y se exhibieron en la Exposición Universal de París. Bartholdi y su equipo martillaron aproximadamente 31 toneladas de láminas de cobre en un marco de acero. Toda la estatua se completó y montó en París y, el 4 de julio de 1884, el Día de la Independencia de Estados Unidos, fue entregada al político estadounidense Levi P. Morton.
Moverla era un auténtico desafío. Para cruzar el océano Atlántico, se redujo a 350 piezas individuales y se empaquetó en 214 cajas. Un equipo de construcción, formado en su mayoría por nuevos inmigrantes, ensamblaron la estatua a toda velocidad. La primera pieza que montaron fue el armazón de hierro de Alexandre-Gustave Eiffel, ingeniero francés que después fue conocido mundialmente por la construcción de la Torre Eiffel, completada en 1888. Para poner en pie el resto de la estructura no se usaron andamios, sino grúas impulsadas por vapor. La última parte en ser completada fue el rostro de la estatua, que permaneció tapado con una bandera francesa hasta su presentación oficial.
El momento más esperado llegó el 28 de octubre de 1886. Fue entonces cuando se inauguró oficialmente la estatua de la Libertad que ilumina al mundo con la asistencia de un millón de neoyorquinos.
La Estatua de la Libertad se ha convertido en un icono de Nueva York y hoy se conmemoran 136 años de una de las figuras más reconocibles mundialmente.








