La congresista colombiana Ángela Vergara, que hace una semana denunció que un hijo suyo fue detenido a finales de enero por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, siglas en inglés), asegura que los arrestos masivos han derivado en una «crisis humanitaria grande» en ese país.
Vergara, representante a la Cámara del Partido Conservador por el departamento de Bolívar, cuya capital es Cartagena, dice en una entrevista con EFE que «las capturas de colombianos han aumentado tal vez en un 500 o 600 % en 2025 y lo que va de 2026», y muchos de ellos permanecen detenidos en condiciones precarias.
Su hijo Rafael Alonso Vergara, de 23 años, es uno de esos colombianos y está en el River Correctional Center del estado de Luisiana luego de haber sido detenido por agentes del ICE el pasado 28 de enero a pesar de tener un estatus migratorio «legal».
«Mi hijo trabajaba legalmente para una empresa logística conduciendo un camión y en una carretera de Louisiana un policía de tránsito lo detuvo sin él haber cometido ninguna infracción, y minutos más tarde llegó ICE y lo apresó», relata.
Según la congresista, su hijo había emigrado a Estados Unidos en 2022 por «unas condiciones personales y familiares que estábamos atravesando» de las que se abstuvo de dar detalles.









