Un instituto del distrito escolar de Salamanca, en el estado de Nueva York, quedó en el centro de la controversia tras anunciar que incorporará a “Sally”, un robot humanoide con inteligencia artificial que actuará como asistente docente en las aulas a partir del otoño de 2026. El proyecto, desarrollado por la empresa Realbotix, tuvo un costo cercano a los 57,590 dólares y busca apoyar la enseñanza de ciencias, tecnología e ingeniería, siempre bajo supervisión de profesores.
El robot puede mantener conversaciones en tiempo real, mostrar expresiones faciales, responder preguntas y ofrecer contenido personalizado a los estudiantes, además de brindar apoyo educativo las 24 horas mediante una plataforma en línea. Sus promotores aseguran que no pretende reemplazar a los docentes, sino convertirse en una herramienta para reforzar el aprendizaje y adaptar las explicaciones a cada alumno.
Sin embargo, el anuncio provocó una ola de críticas. El sindicato de maestros calificó la iniciativa como inapropiada y expresó preocupación por la privacidad de los estudiantes, cuestionando si el robot grabará conversaciones, qué información recopilará y cómo se protegerán esos datos. Además, varios comentaristas y medios describieron la apariencia de Sally como “escalofriante”, alimentando el debate en redes sociales.
La controversia escaló hasta el punto de que autoridades educativas del estado manifestaron inquietudes por la presencia de robots humanoides en las escuelas y, según reportes recientes, el distrito decidió suspender temporalmente el proyecto mientras revisa las preocupaciones planteadas por padres, docentes y reguladores. El caso reabre el debate mundial sobre cuánto espacio debe ocupar la inteligencia artificial dentro de las aulas y cuáles son los límites de su uso en la educación.









