Una comisión federal de artes aprobó el jueves el diseño final de una moneda conmemorativa de oro de 24 quilates con la efigie del presidente Donald Trump, con el fin de ayudar a celebrar el 250º aniversario de Estados Unidos el 4 de julio.
La votación de la Comisión de Bellas Artes —cuyos miembros son simpatizantes del presidente republicano y fueron nombrados por él previamente en el año— se realizó sin objeciones. Esto despeja el camino para que la Casa de Moneda comience la producción de la nueva moneda, cuyo tamaño y denominación aún están bajo debate.
“A medida que nos acercamos a nuestro 250º aniversario, estamos encantados de preparar monedas que representen el espíritu perdurable de nuestro país y de la democracia, y no hay una silueta más emblemática para el anverso de esas monedas que la de nuestro presidente en funciones, Donald J. Trump”, señaló en un comunicado el tesorero de Estados Unidos, Brandon Beach.
Esta medida sin precedentes constituye otro ejemplo de cómo Trump y sus aliados eluden las prácticas presidenciales convencionales —e incluso la ley— para conseguir lo que él quiere. Es el caso más reciente en el que Trump deja su nombre e imagen en el archivo histórico, luego de que ordenó cambiarle el nombre al Instituto de la Paz de Estados Unidos, el Centro Kennedy y una nueva clase de acorazados, entre otros homenajes.
La ley federal establece que ningún presidente vivo puede aparecer en el dinero de Estados Unidos. Pero Megan Sullivan, jefa interina de la Oficina de Gestión de Diseño de la Casa de Moneda, indicó que el secretario del Tesoro tiene autoridad para dar el visto bueno a la acuñación y emisión de nuevas monedas de oro de 24 quilates, algo que el secretario Scott Bessent ha utilizado para evadir dicha prohibición y colocar la imagen de Trump en una moneda.
Sullivan presentó el diseño final de la moneda en la reunión de marzo de la comisión, celebrada el jueves, e indicó que Trump lo había aprobado.
“Tengo entendido que el secretario del Tesoro le presentó al presidente este diseño, así como otros, y estos son los que eligió”, explicó.
La Casa Blanca y la Casa de la Moneda no respondieron de momento a solicitudes de comentarios enviadas por vía electrónica y por teléfono.
El anverso de la moneda muestra una imagen de Trump con traje y corbata y una expresión severa. Sus puños descansan sobre lo que se supone es un escritorio mientras él se inclina hacia adelante. En la mitad superior de la moneda, la inscripción “Libertad” traza un arco leve, y debajo figuran los años 1776-2026. Las palabras “En Dios confiamos” están en la parte inferior, con siete estrellas a un lado de la moneda y seis estrellas en el otro.









