La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, defendió este lunes la estructura del sistema electoral mexicano frente a las advertencias del expresidente colombiano Gustavo Petro sobre posibles manipulaciones mediante algoritmos y redes sociales, al subrayar que en el país el conteo de votos recae en ciudadanos y la organización de los comicios corresponde al Instituto Nacional Electoral (INE).
“Quien organiza las elecciones es el Instituto Nacional Electoral. Es una institución autónoma”, afirmó Sheinbaum en su conferencia matutina, donde añadió que el Tribunal Electoral es el encargado de calificar los comicios.
La mandataria sostuvo que corresponde al INE definir reglas y límites para la propaganda en redes sociales, después de que una propuesta de su Gobierno para incorporar restricciones en la legislación electoral no fuera aprobada.
Sheinbaum marcó, además, una diferencia con Colombia al señalar que, según dijo, allí interviene una empresa privada en el conteo, mientras que en México “quien cuenta los votos son las y los ciudadanos” seleccionados para integrar las casillas electorales.
No obstante, acusó que en México ha habido casos de fraude en casillas, especialmente cuando faltan representantes partidistas, mediante alteraciones de actas e incluso posibles irregularidades en el Programa de Resultados Electorales Preliminares (PREP), aunque insistió en preservar el modelo de conteo ciudadano.
Las alertas electorales de Gustavo Petro
Sobre las campañas digitales, Sheinbaum afirmó que el Gobierno debe denunciar las redes financiadas para hacer propaganda política en distintos países y vinculó esas operaciones con sectores de derecha y plataformas digitales, mientras señaló que los partidos tienen sus propias responsabilidades electorales.
Petro, en su primera visita internacional tras dejar la Presidencia de Colombia, advirtió la semana pasada en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) que “México está en peligro” y sostuvo que algoritmos y el “tecnofascismo” influyeron en la elección colombiana que llevó al poder al actual presidente, Abelardo de la Espriella.









