Los constantes chismes de las supuestas infidelidades de su esposa enfermaron tanto su mente, al grado que planificó y ordenó el asesinato de la que fue su compañera de hogar por más de 12 años y madre de sus hijos.
El fiscal Isaí Evenot Campos Rodríguez de 48 años, calculó fríamente el crimen de su esposa y colega del Ministerio Público (MP), Karen Gabriela Almedares Herrera, según establecen las investigaciones de las autoridades.
El profesional del derecho acusado como actor intelectual del femicidio agravado, contrató a su sobrino, Pablo Noel Marcia Rodríguez, de 38, señalado como actor material del crimen, junto a otro sujeto prófugo de la justicia.
El plan era que pese a varias discusiones que los fiscales tenían en relación con su vida matrimonial, en donde Campos Rodríguez acusaba a su esposa de infidelidad, a raíz de los constantes chismes que recibía, sin encontrarse ninguna evidencia, ni testimonio de la afirmación, él haría como si ya nada de eso le importaba y así no generar sospecha de su víctima.
Y es que, tras 12 años de relación sentimental con Karen Almendares, cuando ella comenzó a ir al gimnasio comenzaron los malos comportamientos por celos, inclusive reacciones violentas frente a sus tres hijos y otros miembros de la familia.
Todos lo anterior consta en la pericia telefónica, rastreo digital, indagaciones, seguimientos, testimonios, entre otras evidencias técnico – científicas.
EL DÍA DEL CRIMEN
El pasado 27 de mayo, Campos Rodríguez le dijo a su esposa que él se llevaría a sus hijos a comer para que ella fuera tranquila al gimnasio, donde normalmente acudía después de su trabajo.
El fiscal le dijo a sobrino junto a otro individuo más, que condujera uno de tres vehículos que utilizarían para despistar a los investigadores. Los vehículos, sus placas, tenían que estar ocultas a las cámaras ubicadas tanto en las calles, como en residencias aledañas.
A las 7:30 pm, Pablo Noel Marcia Rodríguez llegó hasta la colonia El Chagüite de Nacaome, Valle donde residía la familia, cuando la fiscal Karen Gabriela Almedares Herrera abrió la puerta le disparó matándola al instante.
Posteriormente el sobrino del fiscal se dirigió a San Lorenzo, pero con la placa frontal de carro tapada con cinta negra y sin la placa traseras. Mientras tanto Isaí Campos se encontraba cenando con sus tres hijos en un restaurante.
Posteriormente, Campos Rodríguez se dirigió a San Lorenzo a encontrarse con su sobrino y el otro sujeto prófugo en un supermercado para cerrar la coartada de cómo serían las actuaciones posteriores al crimen.
Ahí descubrieron las placas y habiendo acordado eso, el autor intelectual custodió hasta el retén policial en Pavana, a su sobrino actor material del asesinato, hasta llegar a Choluteca, al Bar Clandestino, ubicado en la colonia Piedra Azul, propiedad de su madre Xiomara Rodríguez.
MODIFICÓ LA ESCENA
Habiendo dejado a su sobrino a salvo, el fiscal se dirigió hacia la escena del crimen de su esposa, misma que fue modificada por el mismo, ya que se encontraron inconsistencias como la desaparición de las balas y movimientos de casquillos abajo del cuerpo de la víctima, así como la desaparición del celular de la fiscal Almendares.
Un mes después de investigaciones, la Policía Nacional encontró el vehículo tipo camioneta, marca Ford, modelo Escape, color gris, con placas HBS-3041, estacionado frente al Bar Clandestino.
Según las investigaciones el celular se encontraba cerca del rango donde estaba Isaí Campos, quien al saber el avance de las investigaciones policiales intentó suicidarse con sustancias venenosas y permaneció internado por varios días hasta que los médicos lograron salvar su vida.
Finalmente, ayer jueves 13 de febrero el fiscal fue capturado y acusado de femicidio agravado en perjuicio de su esposa. Su sobrino y el otro cómplice continúan prófugos.








