China acelera su ambicioso programa espacial y se prepara para lanzar la misión Chang’e 7, una expedición no tripulada que explorará el Polo Sur de la Luna, una de las regiones más codiciadas por las potencias espaciales. De acuerdo con la información publicada este sábado, el lanzamiento está previsto para el 23 o 24 de agosto de 2026.
La misión tendrá una importancia mucho mayor que simplemente volver a colocar una nave china sobre suelo lunar. Chang’e 7 forma parte de los preparativos tecnológicos y científicos de Beijing para avanzar hacia la exploración humana de la Luna, mientras China mantiene como objetivo enviar astronautas al satélite antes de 2030.
El Polo Sur lunar se ha convertido en el centro de la nueva carrera espacial debido, entre otras razones, al interés científico por los posibles depósitos de hielo de agua existentes en zonas permanentemente sombreadas. La exploración de estos recursos podría resultar fundamental para futuras misiones prolongadas y una presencia humana estable.
Chang’e 7 será seguida por Chang’e 8, otra misión que servirá para probar tecnologías destinadas a aprovechar los recursos disponibles en la propia Luna. Entre los experimentos previstos está estudiar la posibilidad de utilizar el suelo lunar para fabricar materiales de construcción, una tecnología que podría ser esencial para levantar instalaciones sin transportar todo desde la Tierra.
Estos proyectos son piezas fundamentales de la futura Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS), impulsada principalmente por China y Rusia. El objetivo a largo plazo es establecer una infraestructura científica en la Luna durante la próxima década y desarrollar capacidades para una presencia sostenida en su superficie.
El avance chino intensifica además la nueva carrera por la Luna con Estados Unidos. Mientras Beijing desarrolla Chang’e y prepara su primer alunizaje tripulado, Washington avanza con el programa Artemis. La competencia ya no consiste únicamente en quién logra llegar al satélite, sino en quién consigue establecer primero una presencia científica y humana permanente en territorio lunar.









