Las intensas nevadas que ha habido en Minnesota han sacudido la rutina de los habitantes del estado, pero no han podido con la tenacidad de una águila calva que estaba incubando dos huevos. Este impresionante momento ha sido grabado por la EagleCam gestionada por el Departamento de Recursos Naturales de Minnesota (DRM).
Como se puede ver en un vídeo captado por esta cámara fija, que lleva diez años en activo grabando el mismo nido, el águila queda prácticamente enterrada en la nieve: solamente se asoma la cabeza mientras el cuerpo está completamente cubierto por nieve.
Posteriormente, el ave sale, se sacude la nieve y se reposiciona para estar más cómoda. Poco después, es su pareja la que llega y comienza a incubar los huevos.








