Las enfermeras auxiliares no están jugando y tras dos semanas de protesta en centros asistenciales este viernes llevaron las acciones hasta la carretera CA-5 a la altura de Zambrano donde no hay entrada ni salida de la capital hondureña.
Josué Orellana, presidente de la ANEEAH, asegura que la SESAL tiene un capricho en contra del gremio, porque no les dan una solución al problema. “Las enfermeras no son borrego, estos creen que son como los colectivos de Libre que solo les dan una orden y como perro faldero van atrás de quien les ordena”, dijo Orellana.
En la zona, está varado el tráfico y pobladores expresan su descontento por el bloqueo, pero, por otro lado, apoyan la lucha de las enfermeras y aunque les afecte, es justo.








