En el marco de los debates de la Asamblea General de las Naciones Unidas, el gobierno de Canadá emitió un contundente mensaje diplomático al anunciar que buscará de forma prioritaria fortalecer sus alianzas económicas y comerciales con socios estratégicos en Europa y Asia, marcando un claro giro frente a la retórica proteccionista de la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
Durante su intervención en la tribuna global, las autoridades canadienses subrayaron la necesidad imperiosa de diversificar sus mercados exportadores y cadenas de suministro para proteger su economía de los virajes unilaterales en la política exterior estadounidense. El movimiento representa un distanciamiento estratégico de la tradicional dependencia que Ottawa mantiene respecto al mercado de su vecino del norte.
Asimismo, la representación canadiense hizo una férrea defensa del libre comercio basado en normas e instituciones multilaterales, advirtiendo que los bloqueos o imposiciones arancelarias unilaterales obligan a las naciones democráticas a construir bloques de cooperación más amplios y estables.
La postura de Canadá ante el foro de la ONU refleja la creciente reorganización de las relaciones diplomáticas y comerciales internacionales, en un escenario donde diversos aliados históricos de Estados Unidos buscan blindar sus economías mediante acuerdos multilaterales independientes con potencias europeas y asiáticas.









