El esperado proceso de redención para la selección absoluta de Italia comenzó con un severo tropezón. En la primera gran prueba de Roberto Mancini en su retorno al banquillo ‘Azzurro’, el combinado transalpino cayó con marcador de 0-2 frente a su similar de Bélgica, dejando al descubierto profundas falencias defensivas y desatando los abucheos de la afición.
Desde los primeros minutos del encuentro, el cuadro belga impuso un ritmo dinámico liderado por Kevin De Bruyne y el atacante Mika Godts. Fue precisamente Godts, figura del PSG, quien abrió la cuenta al minuto 6 tras eludir a los centrales Gianluca Mancini y Diego Coppola para enviar el balón al fondo de la red. Pese a las grandes intervenciones del guardameta Gianluigi Donnarumma, que evitó un marcador más abultado, la zaga italiana lució desencajada y vulnerable.
En la parte complementaria, Italia intentó reaccionar con remates de Moise Kean y Francesco ‘Pio’ Esposito, pero la solvencia del arquero Senne Lamens frustró el ansiado empate. Cuando mejor jugaban los locales, Dodi Lukébakio orquestó un certero contraataque al minuto 69, sentenciando el 0-2 definitivo con un remate de larga distancia.
Este amargo resultado reaviva las dudas en el entorno de la ‘Azzurra’ tras su reciente eliminación en la repesca mundialista ante Bosnia y Herzegovina, complicando el panorama en un grupo altamente exigente donde también competirá frente a las selecciones de Francia y Turquía.









