En una acción contundente para frenar la anarquía vial por parte de los “rapilocos”, la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT) ha ejecutado una masiva operación en la zona noroccidental del país, logrando el decomiso de 41 unidades del transporte público.
Esta medida surge como una respuesta directa tras el trágico accidente ocurrido recientemente, donde un joven hondureño perdió la vida debido a la imprudencia de un conductor de estas unidades.
Los operativos se han intensificado en las últimas 24 horas para verificar el cumplimiento de la Ley de Tránsito. Los hallazgos han sido alarmantes: se detectaron conductores operando sin licencia vigente, otros que son menores de edad, e incluso individuos que circulaban con el permiso suspendido por estado de ebriedad y acumulación de faltas graves.
Uno de los casos más impactantes revelados por las autoridades es el de un conductor cuya unidad fue retenida y que acumula más de 20 mil lempiras en multas. Entre sus infracciones se cuenta un salario mínimo por conducir ebrio y al menos seis faltas adicionales.
Ante esta situación, la Policía de Trásnito ha sido enfática al señalar que la unidad no será devuelta hasta que se cancelen la totalidad de las deudas pendientes con el Estado.
La DNVT ha hecho un fuerte llamado de atención a los propietarios de los autobuses. Se les ha instado a no enfocarse únicamente en la recaudación de la “tarifa” diaria, sino en contratar personal responsable y debidamente certificado.
La autoridad ha lamentado que muchos dueños permiten que personas con conductas atípicas y peligrosas tomen el volante, poniendo en riesgo la vida de cientos de usuarios que, por necesidad, utilizan este servicio.
La población tiene a disposición el número 3336-0764 para denunciar cualquier irregularidad o conducta peligrosa de los transportistas con la DNVT.









