El Gobierno de Australia prometió celebrar un referendo en el que se decidirá sobre modificar la Constitución para reconocer los derechos de los pueblos aborígenes, tradicionalmente denigrados por las leyes del país.
La votación tendría lugar en menos de tres años, según se comprometió el ministro para los Indígenas Australianos, Ken Wyatt, durante un acto en Camberra en el Club Nacional de Prensa.
“Voy a elaborar y presentar una propuesta de consenso durante la actual legislatura para que el reconocimiento constitucional se someta a referendo”, dijo Wyatt, el primer indígena en ocupar un cargo en el Ejecutivo australiano. La Constitución australiana, que data de 1901, no menciona ni reconoce a los aborígenes ni a los isleños del Estrecho de Torres como los primeros habitantes del país, lo que ha motivado diversos reclamos de esta minoría marginada y discriminada históricamente.
En mayo de 2017, unos 300 representantes de los aborígenes e isleños del Estrecho de Torres firmaron la llamada “Declaración de Uluru”, por el cual reclaman la creación de un organismo propio de representación política y un tratado con el gobierno federal que les dé competencias sobre asuntos que afectan al colectivo.
Así como analizar el relato de los hechos históricos, donde los aborígenes a penas son mencionados. El Gobierno, liderado por el primer ministro, Scott Morrison, está dispuesto a escuchar las reclamaciones de los aborígenes e isleños, a pesar del rechazo de anteriores Ejecutivos.cortesía20minutos.es








