Una volqueta cargada de arena estuvo a punto de causar una tragedia cuando por desperfectos mecánico se tuvo que orillar y detener su marcha chocando contra un muro de una estación de buses en el bulevar Fuerzas Armadas de la capital.
Por fortuna no había nadie en la estación, la que generalmente es muy concurrida por donde circulan varias rutas del servicio de transporte público de la ciudad.
A la pesada unidad tras la colisión se le cayó la caja de cambios y botó todo el aceite u y lógicamente destruyendo parte del muro de la estación.
El conductor resultó ileso.








