Al menos 250 personas han muerto y cientos han resultado heridas en Colombia por el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el oeste del país el lunes, según las autoridades locales citadas por la agencia de noticias Reuters.
Los bomberos avanzan en las labores de búsqueda y rescate de los supervivientes. El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, ha comunicado que están “intentando que, en esta ventana de oportunidad, más personas puedan ser halladas con vida”. Ha designado al geólogo David Tamayo como nuevo director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la entidad encargada de mover equipos y recursos ante terremotos u otras calamidades.
En su primera rueda de prensa, el funcionario ha informado que el Gobierno solo recibirá rescatistas de cuatro países aliados al presidente: Estados Unidos, Israel, Ecuador y El Salvador. Ha justificado que son los que cumplen con los estándares internacionales necesarios.
El expresidente y líder opositor Gustavo Petro ha cuestionado la decisión. “Es un error poner un filtro ideológico a la ayuda internacional. La ayuda internacional es de la humanidad y por la vida y punto”, ha comentado en X. El Ministerio de Asuntos Exteriores de España ha reducido a 75 la cifra de connacionales que siguen sin ser localizados.









