El avión cazahuracanes WC-130J de la Fuerza Aérea de Estados Unidos y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) arribó a Honduras, donde apoyará las labores de monitoreo y vigilancia de fenómenos hidrometeorológicos en la región.
La Comisión Permanente de Contingencias (COPECO) acompañó estas acciones como parte del fortalecimiento de los sistemas de prevención y alerta temprana.
Estas aeronaves especializadas tienen la capacidad de ingresar directamente al ojo de los ciclones tropicales para recopilar información en tiempo real sobre presión atmosférica, velocidad del viento y niveles de humedad. Estos datos permiten mejorar la precisión de los pronósticos meteorológicos, lo que contribuye a una mejor toma de decisiones ante posibles emergencias.









