El expresidente de Kirguistán, Almazbek Atambayev, liberado de prisión el martes por un grupo de manifestantes, fue detenido de nuevo, anunció su portavoz este sábado, en tanto que el mandatario actual parecía recuperar el control del país tras varios días de disturbios.
“Las fuerzas especiales asaltaron su residencia. Detuvieron al expresidente”, declaró por teléfono la portavoz de Atambayev, Kunduz Joldubayeva, informó AFP.
Kirguistán está sumido en una grave crisis, desencadenada por un movimiento de protesta contra un supuesto fraude en las elecciones legislativas del domingo, que ganaron dos partidos próximos al presidente Soroonbai Jeenbekov.
Cuando fue liberado el martes por simpatizantes, Atambayev cumplía una pena de 11 años de cárcel por haber mandado a excarcelar a un jefe mafioso, y estaba a la espera de un segundo juicio por haber opuesto resistencia, armado, durante su primera detención.
El viernes, el expresidente organizó una manifestación en la que sus partidarios instaron a Jeenbekov a dimitir.
Por su parte, el presidente se declaró “dispuesto” a renunciar a su cargo, “cuando se aprueben las autoridades ejecutivas legítimas” y se vuelva “a la vía de la legalidad”, según un comunicado publicado el viernes.








