El Ministerio de Energía saudí anunció este viernes el cierre «preventivo» del oleoducto Este-Oeste, situado en las regiones de Riad y Medina y que transporta aproximadamente siete millones de barriles de crudo por día, tras sufrir varios ataques con drones procedentes de Irak.
El ministerio señaló en un comunicado que el oleoducto, principal ruta de suministro a los mercados globales en el actual contexto de tensiones en el estrecho de Ormuz, fue «objeto de múltiples ataques en la mañana del jueves 10 de septiembre de 2026», por lo que «fue cerrado como medida de precaución».
«Los ataques causaron varios heridos, quienes recibieron atención médica», añadió la nota, citando a un funcionario del departamento, quien no ha detallado el origen ni el autor de los ataques.
Sin embargo, minutos más tarde el Ministerio de Exteriores saudí aseguró que el ataque se realizó mediante varios drones lanzados desde Irak, que causaron daños que se «están atendiendo actualmente».
Arabia Saudí se abstuvo de una respuesta inmediata
Exteriores condenó el ataque y aclaró que tras la solicitud del primer ministro iraquí, Ali al Zaidi, «de dar una oportunidad al Gobierno de Irak para adoptar las medidas necesarias destinadas a impedir los ataques lanzados desde territorio iraquí contra el reino y los países vecinos, Arabia Saudí ha optado por no responder en esta fase».
No obstante, Riad reafirmó que «se reserva el derecho de adoptar todas las medidas necesarias para proteger su soberanía, seguridad, instalaciones, ciudadanos y residentes».
Por su parte, el Gobierno iraquí condenó los ataques y valoró «la postura del reino y su respuesta positiva a los esfuerzos de Irak por contener la situación», según informó la agencia de noticias oficial iraquí INA.









