El Consejo Estatal de Educación de Texas aprobó una nueva lista de lecturas obligatorias para escuelas públicas que incluye pasajes de la Biblia, en una decisión tomada por votación de 9 a 5. La medida afectará a más de cinco millones de estudiantes en el sistema educativo estatal y comenzará a aplicarse de forma progresiva a partir del ciclo escolar 2030-2031.
La lista no se limita a textos religiosos, ya que también incorpora obras literarias clásicas como Great Expectations de Charles Dickens y otros textos considerados parte del currículo tradicional. Según las autoridades educativas, el objetivo es establecer un conjunto común de lecturas por grado dentro de los estándares estatales de enseñanza.
La decisión ha generado debate público. Sus defensores señalan que los textos reflejan la influencia histórica de la tradición judeocristiana en la literatura y la cultura estadounidense, mientras que críticos cuestionan la inclusión obligatoria de contenido religioso en escuelas públicas y plantean preocupaciones sobre la separación entre iglesia y Estado.
La implementación de la medida será gradual y comenzará en niveles básicos de primaria antes de extenderse a grados superiores. El cambio forma parte de una actualización más amplia del currículo estatal, que también contempla ajustes en los contenidos de estudios sociales y literatura en los próximos años.









