La afición del Cádiz sabía que este partido ante el Elche era trascendental para lograr el objetivo de permanecer, una temporada más, en LaLiga Santander.
La prueba de ello fue el espectacular recibimiento que multitud de cadistas hicieron al bus de la plantilla. Y sus jugadores cumplieron (3-0) con creces, sobre todo en la segunda mitad, ya que hicieron más méritos que los ilicitanos para decantar la balanza a su favor.
Eso sí, los goles se hicieron de rogar, ya con Ezequiel Ponce en el túnel de vestuarios, puesto que hasta el 80 no abrió la lata Álvaro Negredo con un remate de cabeza aprovechándose de un inoportuno resbalón de Édgar Badía, que con sus paradas había mantenido vivo a su equipo.
Tres minutos más tarde, Rubén Sobrino remató un gran servicio de Álex Fernández. Ya en el descuento puso la guinda al pastel el “Choco” Lozano.Tres puntos de diferencia sobre el descenso a falta de tres partidos. Se ve la orilla en la Tacita de Plata.








