Recientes investigaciones revelan que los elefantes cuentan con unos genes especiales que reparan el daño celular y eliminan las células mutadas antes de que puedan desarrollar un tumor.
Concretamente, los científicos partían de la acción de un gen supresor tumoral llamado p53, encargado de detectar y reparar las células dañadas, del que los elefantes tienen 20 copias, mientras que los humanos únicamente contamos con una.
Los investigadores descubrieron que este mismo gen activaba un pseudogen inhibidor de la leucemia llamado LIF6, cuya función era la de eliminar las células afectadas. Además, comprobaron que el genoma del elefante contaba con entre 7 y 11 copias adicionales de LIF6, lo que les podría conferir una ventaja evolutiva significativa para combatir el cáncer.
Los científicos concluyen que esos pseudogenes, que habían desaparecido en algún momento de la historia evolutiva de los probóscidos, ‘renacieron’, para adquirir esa nueva función. Esos ‘genes zombi’, como han bautizado los investigadores, podrían haber contribuido a que los elefantes tengan una mayor resistencia al cáncer, lo cual a su vez podría estar relacionado con su alta esperanza de vida.








