El futuro de Neymar en el fútbol profesional nunca estuvo tan en duda como en estas horas. Tras la eliminación de Brasil ante Noruega en octavos de final del Mundial, el delantero abandonó el campo abatido y deslizó que su etapa con la selección brasileña había llegado a su fin. Lo que vino después, entre el silencio del jugador y las palabras de quienes lo rodean, dibuja un escenario donde la retirada del fútbol aparece, por primera vez, como una posibilidad real.
Neymar Jr. descansa junto a su familia en Florida, Estados Unidos. No hay fechas, no hay agenda, no hay comunicados. Según fuentes cercanas al jugador consultadas por el medio brasileño UOL, la decisión sobre su futuro será tomada exclusivamente por él en los próximos días, y quienes conviven con el delantero advierten que ningún escenario está descartado. Ni siquiera el más drástico.
Tres caminos se abren ante el número 10 de Brasil. El primero, y el más probable según el entorno del jugador, es el regreso a Santos para cumplir el contrato vigente hasta diciembre. El segundo contempla un traspaso a un club en una liga con menor exposición mediática.
El tercero, el que más ruido genera, es el retiro del fútbol profesional. Ninguna de estas opciones está confirmada, y las personas cercanas a Neymar son enfáticas: el escenario del regreso al club de sus inicios tampoco es seguro.
El desgaste del delantero no es nuevo. Desde antes del Mundial, quienes lo rodean a diario lo percibían cansado del ambiente futbolístico. Uno de los focos de ese agotamiento es la relación con la prensa: el propio Neymar se habría quejado a amigos de la falta de reconocimiento a sus 15 años al servicio de la selección brasileña. El torneo fue, en ese sentido, una apuesta por recuperar la motivación. La eliminación ante Noruega por 2-1 cerró ese capítulo de la peor manera posible.









