Al menos veinte personas murieron tras un ataque de bandas armadas en la madrugada de este lunes en una comuna al este de Puerto Príncipe, aunque algunos medios locales elevan la cifra hasta los 40, en una masacre que llevó este lunes al Gobierno de Haití a declarar a todas las fuerzas de seguridad «en máxima alerta».
El ataque ocurrió en la comuna de Kenscoff, donde EFE contabilizó al menos una veintena de cadáveres esparcidos en la zona a la que tuvo acceso, al continuar la violencia en otras áreas del lugar.
Allí las bandas incendiaron varias casas y vehículos, mientras algunos residentes salieron a las calles a protestar indignados por la falta de protección de las fuerzas de seguridad.
«El Gobierno está de pie»
En un comunicado posterior, el Gobierno expresó su solidaridad con las familias de las víctimas y anunció el despliegue de las autoridades para restablecer el orden en Kenscoff, si bien no ofreció cifras sobre el número de personas asesinadas.
«El Gobierno está de pie. No se retira, no transige, no retrocede. Kenscoff no será abandonada. Haití no será entregada a los bandidos. La República vencerá», concluyó la nota oficial.
Según las informaciones difundidas por medios locales, el número de víctimas podría aumentar mientras continúan las labores de búsqueda en la zona, donde se registraron intensos intercambios de disparos y explosiones que obligaron a cientos de habitantes a abandonar sus viviendas.
La Policía intervino para repeler el ataque, en el que también se registraron heridos y el incendio de decenas de viviendas, según las informaciones difundidas por medios locales.
El objetivo del ataque de las bandas en Haití
Entre los objetivos de los grupos armados estuvo una iglesia que servía de refugio para personas desplazadas por la violencia.
También atacaron la vivienda de varias personalidades haitianas, entre ellas la del doctor William Pape, fundador de los centros Gheskio, dedicados a la atención sanitaria y la lucha contra el VIH en Haití.
Las bandas, integradas en la coalición armada Viv Ansanm, buscan consolidar su presencia en Kenscoff, una zona estratégica por su proximidad al departamento del Sudeste y a la ciudad de Jacmel, que hasta ahora ha permanecido relativamente al margen de la violencia que afecta a gran parte del área metropolitana de Puerto Príncipe.
Tras los ataques, los grupos armados suelen replegarse hacia barrios fronterizos con Kenscoff, entre ellos Carrefour, zonas donde la presencia del Estado se encuentra muy limitada.









