Francia hizo historia al convertirse en el primer país de la Unión Europea en aprobar una ley que prohíbe el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años. La medida fue respaldada por amplia mayoría en el Parlamento y busca reducir los riesgos que enfrentan niños y adolescentes en el entorno digital.
La normativa entrará en vigor con el inicio del próximo curso escolar. A partir de entonces, los menores de 15 años no podrán crear nuevas cuentas en redes sociales y las plataformas tendrán un plazo para eliminar o adaptar las ya existentes mediante sistemas de verificación de edad. Quedarán excluidos servicios educativos y científicos.
Con esta decisión, Francia sigue los pasos de Australia, que ya había impuesto restricciones similares a menores de 16 años. Además, otros países como Grecia, Noruega, Indonesia, Malasia, Turquía y Emiratos Árabes Unidos avanzan en leyes para limitar el acceso de los menores a estas plataformas.
Aunque la iniciativa ha sido celebrada por quienes defienden una mayor protección para la infancia, también enfrenta críticas por las dudas sobre cómo se verificará la edad de los usuarios y el posible impacto en la privacidad. Aun así, el Gobierno francés sostiene que la prioridad es reducir la exposición de los menores a contenidos perjudiciales y al uso excesivo de las redes sociales.









