La presentadora Adamari López volvió a abrir su corazón en el programa Desiguales, donde protagonizó un momento lleno de honestidad y vulnerabilidad al hablar sobre su estilo de crianza. En esta ocasión, el debate giró en torno a un tema cada vez más relevante: los padres controladores o “helicóptero” y su impacto en el desarrollo emocional de los hijos.
Un espacio para hablar sin filtros sobre la maternidad
Uno de los factores clave del éxito del programa producido por Carlos Mesber es precisamente la libertad con la que sus conductoras abordan temas personales. En un ambiente de confianza y empatía, las experiencias propias se convierten en el centro de conversaciones profundas que conectan con la audiencia.
Durante la emisión, la terapeuta familiar Mariela Brito fue invitada para analizar el comportamiento de los llamados padres helicóptero, aquellos que tienden a ejercer un control excesivo sobre sus hijos.
La confesión de Adamari: control hacia su hija y su expareja
En medio del debate, Adamari sorprendió al reconocer que, en ocasiones, siente la necesidad de controlar no solo a su hija Alaïa, sino también a su expareja, el bailarín Toni Costa.
“Siento que a veces quiero controlar a la niña y también al padre”, confesó la conductora.
La actriz explicó que su actitud nace del amor profundo y el deseo de proteger a su única hija, pero también admitió que podría estar cruzando ciertos límites sin darse cuenta.
El dilema de muchas madres: proteger sin sobreproteger
Adamari planteó una pregunta clave que muchas madres se hacen:
¿Cómo permitir que los hijos tengan libertad sin dejar de cuidarlos?
Reconoció que, aunque quiere lo mejor para su hija, el miedo a que algo salga mal puede llevarla a ejercer un control excesivo no solo sobre la niña, sino también sobre su entorno.
Este tipo de reflexiones ponen sobre la mesa un tema importante en la crianza moderna: encontrar el equilibrio entre protección y autonomía.

El consejo experto: la clave está en la confianza
La terapeuta Mariela Brito ofreció una respuesta clara y directa: confiar en los hijos es fundamental.
Según explicó, este tipo de preocupación es completamente normal en los padres, ya que refleja el deseo de hacerlo bien. Sin embargo, enfatizó que la confianza es esencial para fomentar la seguridad emocional y la independencia en los niños.
Una conversación que conecta con miles de familias
El testimonio de Adamari López no solo humaniza su imagen pública, sino que también abre un diálogo necesario sobre los desafíos de la crianza. Su experiencia refleja una realidad común: el difícil equilibrio entre amor, control y libertaden la educación de los hijos.
Sin duda, este tipo de confesiones continúan posicionando a Desiguales como un espacio donde las historias reales generan conexión, aprendizaje y reflexión.









