Tegucigalpa, M.D.C., 28 de marzo de 2026
Luego que se formalizara mi destitución a través del Diario Oficial La Gaceta, siento el deber de dirigirme al pueblo hondureño.
Ante todo, doy gracias a Dios por haber sido mi guía en cada decisión tomada, incluso en los momentos más complejos. A mi compañera de vida, mis hijas, mi madre, mi padre, mis hermanas, mis tíos/as, mis primos/as, cuñados y demás miembros de mi familia, ustedes fueron mi sostén inquebrantable, les expreso mi más profundo agradecimiento por su apoyo incondicional, por sostenerme cuando más lo necesité y por recordarme siempre quién soy.
A las mujeres y hombres del Ministerio Público, quiero agradecerles por su apoyo, ustedes sostienen esta institución todos los días, con trabajo silencioso, con sacrificio y con compromiso. Ha sido un honor servir a su lado.
A mis amigos, a quienes estuvieron conmigo y me apoyaron, especialmente cuando las circunstancias se volvieron adversas, les digo gracias. Su lealtad me acompañará siempre.
A quienes creyeron en mí y en el trabajo que impulsamos, me llevo su confianza como una de las mayores fortalezas de este camino. Intentamos hacer lo correcto, enfrentamos estructuras que por años han operado en la sombra, y dimos pasos que, aunque incomodaron, eran necesarios.
A quienes impulsaron y votaron por mi salida, el tiempo pondrá cada cosa en su lugar; la historia no se escribe en el momento, pero siempre llega.
Me voy con la frente en alto, tranquilo, sin deudas con mi conciencia y con la firme convicción de haber actuado conforme a la ley.
Gracias por acompañarme en este camino.
Atentamente,
Abg. Johel Antonio Zelaya Álvarez
Exfiscal General de la República









