“Hacemos presencia para desvirtuar que ese producto haya salido de nuestra fabrica”, inició diciendo el propietario de la fabrica de aguardiente Dominó, Conrado Majano.
“Denunciamos que hay casas clandestinas donde adulteran estos productos”, agregó.
“Nosotros somos sujetos de supervisiones constantes por parte de las autoridades de salud, es mas, hay un supervisor fiscal permanentemente”, señaló Majano.
Insistió que hay personas que trabajan en casa clandestinas, adulterando diferentes marcas.
El empresarios apuntó que sus productos son certificados tanto como tapones, envases y etiquetas y hay una fabrica que hace los sellos, los cuales son elaborados en el extranjero.
Acotó que desde hace años puso la denuncia a las autoridades pero que volverá hacerlo para dar detalles de donde se esta adulterando sus productos y de otras empresas.
Majano dio detalles importantes de sus envases que distinguen el producto original de una falsa.








