Los hermanos Hernández que sufrieron quemaduras en su cuerpo en el incendio de una coheteria recibieron el alta de fundaniquem y el martes gracias al cuerpo de bomberos fueron trasladados hasta su pueblo natal en el occidente del país.
Los cuatros hermanos y su madre no se fueron con las manos vacías, personas de buen corazón les donaron ropa, camas, alimentos y dinero en efectivo para que retomen sus vidas con otra visión.
Es de hacer notar que las bendiciones fueron mas allá y en el Naranjito ya cuentan con una vivienda que desde hoy será su nuevo hogar.








