Las vendedoras ambulantes que operan en el centro de Tegucigalpa denuncian maltrato de los policías municipales que evitan que puedan vender por falta de autorización debido a la pandemia del Covid-19.
Las victimas de violencia, mostraron fotografías, donde salen con golpes y moretes, pidiendo que no sigan lastimándolas.
En el paseo Liquidámbar del centro capitalino siempre se ponen los vendedores ambulantes y ha sido un pleito constante con las autoridades municipales.







